Innovación colaborativa aplicada a proyectos

Por: Francisco Esteban

Aunque una de las áreas de trabajo de Tarpuna es la innovación social participativa y colaborativa (véase descripción de nuestros servicios y proyectos que hemos desarrollado en http://tarpunacoop.org/tarpunalab/ ), hace tiempo que nos planteábamos que , tal vez, nos hacía falta una revisión en profundidad tanto de nuestro funcionamiento interno como cooperativa como de la manera de gestionar algunos proyectos, principalmente del área de agricultura urbana. «En casa de herrero, cuchillo de palo», es un dicho popular muy apropiado para ilustrar nuestra situación: desarrollo de proyectos de innovación colaborativa para terceros pero necesidad de impulso a nivel interno.

Pensado, dicho y hecho. Durante los primeros meses del 2019, con el apoyo de una subvención del Ayuntamiento de Barcelona (convocatoria de Promoción y Refuerzo de la Economía Social y Solidaria del 2018), hemos hecho una formación interna con Miriam Moreno, muy inspiradora y recomendable (véase https://www.miriaminchange.com/ ), hemos desarrollado un catálogo de recursos para nuestro uso interno y hemos impulsado un plan de acción vinculado con la temática en tres de nuestros proyectos:

Empiezo por el final: ¡muy, muy interesante! Una vez más, intentar implementar en proyectos concretos lo aprendido teóricamente (por mucho que sea una teoría muy orientada a la práctica), nos enseña y nos muestra muchas cosas. La primera y principal, que las personas lo somos todo o casi todo. Volveremos sobre esto.

Volviendo al principio, os contamos, muy brevemente, algunas de estas actuaciones con varias consideraciones a nivel de evaluación y resultados.

Sobre las sesiones de formación con la Miriam

Con una orientación super práctica y aplicada, las dos sesiones han sido muy útiles (y muy bien valoradas por las 9 personas participantes). La primera, enfocada a trabajar los aspectos que a nivel interno de Tarpuna bloquean el trabajo en equipo y la comunicación en torno a las palancas «cultura – estructura – procesos» por un lado, y «tecnologías – espacio – dinámicas relacionales» por otra .

La segunda, orientada a analizar y mejorar algunos aspectos relacionados con la gestión externa de nuestros proyectos: claves de la participación, como facilitar procesos, dinámicas y herramientas digitales de apoyo, mecanismos para la toma de decisiones, identificación y acciones en torno a las quejas, etc.

 

Sobre el catálogo de recursos y metodologías innovadoras

 

Hemos investigado a partir de las dos sesiones de trabajo con Miriam, hemos puesto en común dinámicas y metodologías que cada uno tenía en su cajón, hemos desempolvado al archivo de las recomendaciones de nuestros contactos, hemos discutido y valorado y, finalmente , hemos consensuado hacer un catálogo modesto pero útil, absolutamente orientado a consumo interno.

 

El resultado: la ficha metodológica de 9 dinámicas (El viaje del usuario, Intervisión, Enredòmetre, World Café, Fishbowl, Retro, etc.), la presentación de 4 herramientas digitales y de 6 direcciones (url) que nos han parecido interesantes y nada pesadas (Caja de herramientas del programa Nexus24 de la UPC, Mini guía de introducción al Design Thinking, Kit post-its de soluciones para la colaboración, etc.)

De momento, todo apunta a que conseguiremos el objetivo de que, por encima de todo, sea un catálogo útil para nuestro cotidiano.

Sobre los proyectos donde hemos aplicado nuestros aprendizajes

 

No hablaremos de los tres proyectos, no es necesario. Haremos énfasis en uno de ellos, el Huerto comunitario del Pla, en Sant Feliu de Llobregat, con más de 40 familias de perfiles muy diversos implicadas en su gestión. Es, quizás, el proyecto donde hemos aplicado más los aprendizajes del curso de formación.

Con el objetivo principal de crear ambientes de comunicación en la comunidad, facilitar las relaciones personales, mejorar los hábitos alimenticios, el respeto por el medio ambiente y la conciencia sobre el cambio climático, además de convertirse en tiempo de ocio de calidad para las personas participantes, se han organizado y se organizan multitud de actividades: talleres de formación en horticultura, maquinaria y funcionamiento del sistema de riego, jornadas lúdicas, meriendas, encuentros de limpieza colectiva, organización de visitas de instituto y días de puertas abiertas, además de las correspondientes asambleas de las personas participantes en el huerto.

La acción más importante para fortalecer las dinámicas colaborativas fue la I Asamblea General de todas las personas participantes en el huerto:

 

La estructura de la asamblea fue muy dinámica y participativa no cumpliendo con las expectativas de número de personas asistentes: calentamiento previo mediante merienda y presentación personal, dinámica parcial «Retro» para identificar y compartir aspectos que estaban yendo bien y aspectos mejorables (retos), dinámica «World café» para identificar posibles soluciones para cada uno de los retos, etc.

Para los tres principales retos identificados (gestión del agua, comunicación y normativa de funcionamiento del huerto), salieron muchas ideas que las personas participantes pudieron comentar y priorizar, llegando prácticamente al consenso.

Respecto de los resultados conseguidos, ha habido «claroscuros»: dificultades para concretar algunos temas (ej. Normativa) y para hacer limpieza comunitaria, principalmente por falta de asistencia; mejora de la gestión de los conflictos mediante la intervención directa y / o la mediación del personal de Tarpuna con herramientas adecuadas a cada caso; mejora del funcionamiento cotidiano gracias a algunas de las acciones ideadas y ejecutadas (avisos a personas por faltas graves, difusión de la normativa vía carteles y mensajería, reducción de basura, mejora de la organización del sistema de riego y de la comunicación gracias a grupos de Whatsup, etc.); escasa asistencia a algunas actividades organizadas (talleres de bombas de agua, taller de compostaje …)

La evaluación global de Tarpuna es muy positiva, aunque es necesaria una mayor implicación en el proyecto de huerto comunitario desde una visión de trabajo y responsabilidad compartidas. También, en algunos casos, se han detectado problemas de motivación personal muy difíciles de resolver «desde fuera». Un aspecto a mejorar también es la necesidad de acompañar procesos personales de una forma más cercana.

Como decía unos párrafos atrás, las personas, su contexto familiar y personal, sus necesidades expresadas y no expresadas, son claves de todo. Hemos aprendido mucho sobre metodologías y dinámicas para impulsar la participación y la gestión. Hemos constatado, una vez más, que lo que debe estar en el centro de todo son las personas. Y nosotros, como cooperativa de iniciativa social que recoge en sus estatutos justamente eso, tenemos que seguir experimentando, aprendiendo, disfrutando, de lo que hace único nuestro trabajo: la posibilidad de trabajar con ellas, codo a codo, de acompañarlas, de impulsar procesos de aprendizaje compartido. Y, también, a pesar de la dificultad, de aceptar que cada uno tiene su vida y es responsable.